Consejo Estudiantil Democrático Saridista
miércoles, 22 de mayo de 2013
martes, 7 de agosto de 2012
Actitudes del Consejero.
CUALIDADES
Y ACTITUDES QUE DEBE TENER EL
REPRESENTANTE DE GRUPO.
Las cualidades que deben tener el representante del curso ante el consejo
estudiantil del Sarid Arteta de Vásquez, están señaladas a continuación:
·
Ser responsable.
·
Buen estudiante, que mantenga un promedio de
3.5 como mínimo, tanto en lo académico, como en la conducta.
·
Que tenga sentido de colaboración y ayuda.
·
Que sea positivo (a) en las actividades a
realizar.
·
Entusiasta y participativo (a).
·
Respetuoso (a), educado (a) y equilibrado (a).
·
Que tenga mucha paciencia a la hora de
coordinar y dirigirse al grupo.
·
Lo más importante que cumpla y promulgue el
manual de convivencia que la institución dispone, defienda los derechos de sus
compañeros cuando considere que han sido violados y facilite el cumplimiento de
sus deberes.
De
esta manera se podrán lograr los objetivos trazados por el consejo estudiantil
y por la institución en general.
Parágrafo:
Si
los representantes de grupo no cumplen con las cualidades o requisitos
anteriormente señalados, serán removidos del cargo y se procederá a escoger a uno
que verdaderamente cumpla las cualidades o requisitos.
“Hagamos
de verdad un Codisav construyendo calidad”
Nelson
Uribe Martínez
Presidente
estudiantil.
La participación Activa.
LA JUVENTUD Y LA PARTICIPACIÓN
ACTIVA EN LA ESCUELA
Al
igual que los recursos naturales,
vitales para la existencia humana, son cada vez más escasos los espacios verdaderamente
propicios para la interacción, el diálogo y el reconocimiento del otro… como
ser humano… la calidez de la palabra, la
voz viva de quienes aún sueñan y creen
en el establecimiento de una sociedad más justa y participativa se extingue
también.
En
buena hora se mantiene este Parlamento Juvenil de MERCOSUR, pues en él están
presentes, además de aquellos que suben
al púlpito a llevar las voces de otros jóvenes a quienes encarnan, los que acudieron
a las citas convocadas en los diferentes rincones de estos países Latinoamericanos,
preparando sus ponencias que buscan contribuir al logro de los objetivos trazados por el Parlamento.
Con
la iniciativa que represento, pretendo conjuntamente con mis compañeros,
construir caminos donde el aporte de ideas se convierta en acción y
participación activa de los educandos, más allá del ejercicio meramente
discursivo.
El
sueño, es poder intervenir en la
formación de ciudadanos democráticos soportados por una educación incluyente
que vea en nosotros, los jóvenes de los países participantes, estudiantes generadores de ideas, dispuestos a
tener una participación en la vida política del Estado, con el ánimo de que se
garanticen y fomenten valores y principios como motores de una sociedad madura
y en desarrollo permanente, que sepa mediatizar y resolver sus conflictos de
manera justa y equitativa; a través de un proceso dado desde la
escuela, con el cual sea posible sembrar
las bases para que las naciones
cosechen ciudadanos arquitectos de una
cultura de paz.
“La
cultura de paz: Según la definición de las Naciones Unidas (1998, Resolución
A/52/13) consiste en una serie de
valores, actitudes y comportamientos que rechazan la violencia y
previenen los conflictos tratando de atacar sus causas para solucionar los problemas
mediante el diálogo y la negociación entre las personas, los grupos y las
naciones”.
La
participación ciudadana se gesta en la escuela en todas sus instancias, desde
el mismo salón de clases, independiente de la asignatura que se imparta, cuando
el docente se abre a las opiniones, inquietudes y pre-saberes de sus
estudiantes, siendo tolerante y respetuoso del uso de la palabra desde el
principio de autoridad, inculcando esto, por medio del
ejemplo, en los educandos. Así mismo, el docente y la escuela dan su apoyo con la creación de los diferentes grupos
escolares para la utilización adecuada del tiempo libre, como son los de
carácter artístico, tecnológicos, científicos, deportivos, de estudio y
culturales.
Dichos
espacios de interacción grupal, se impulsan
a través de actividades lúdico-creativas que nutren la coexistencia de los seres
humanos, entre ellos y de ellos con su entorno.
Esto
se hace posible a partir de la
orientación a los jóvenes y de
compartir el sueño de un futuro mejor,
del acompañamiento para la construcción de proyectos de vida de los
educandos, cuya visión puede impactar a las familias y a las comunidades y por
qué no contribuir a la prevención de flagelos como: la drogadicción, el
vandalismo, la prostitución, el alcoholismo, entre otros.
Las
mencionadas acciones evitan además la adopción de estereotipos ajenos a
nuestras realidades, promovidos de
manera intencionada o no por actores como los medios de comunicación masivos y
otros, los cuales seducen a jóvenes incautos, con un bajo nivel de autoestima y
sin una bitácora que oriente su vida. De
aquí la importancia de la formación de
juventudes que se empoderen de la dinámica cotidiana de sus escuelas y que en
armonía con sus docentes, coordinadores y directivos de las Instituciones
educativas, se conviertan en agentes impulsores de espacios en los cuales se conozcan
y respeten los derechos humanos, se practiquen y fortalezcan las Competencias
Ciudadanas.
Desde
los estándares básicos de competencias ciudadanas propuestos por el MEN de la República de
Colombia se establece, que “Las
competencias ciudadanas se enmarcan en la perspectiva de derechos y brindan
herramientas básicas para que cada persona pueda respetar, defender y promover
los derechos fundamentales, relacionados con las situaciones de la vida
cotidiana en las que estos puedan ser vulnerados, tanto por las propias
acciones, como por las acciones de otros. En estas situaciones, las
competencias ciudadanas representan las habilidades y los conocimientos
necesarios para construir convivencia, participar democráticamente y valorar el
pluralismo”.
Es
desde el mencionado enfoque, que se orientan
los procesos de aprendizaje en la escuela para
el desarrollo de juventudes en el ámbito de la participación ciudadana.
Como respuesta a esto se cuanta con la
elección y conformación del gobierno escolar, en el cual se orienta el
ejercicio de la democracia, aprendiendo a ejercer el derecho al voto y a escoger
los representantes estudiantiles (personero estudiantil, consejo estudiantil,
comités de convivencia y representante al consejo directivo). Estos, ejercerán su debida función ante instancias
de creación de las políticas institucionales y de toma de decisiones que nos afectan
directamente a nosotros los jóvenes. Por lo tanto es necesario promover una
constante actividad de diálogo y concertación, que nos haga sentir parte
integral de la vida de nuestras escuelas.
Por otra
parte, como cité anteriormente los eventos artísticos y culturales que se desarrollan
al interior la Institución que muy respetuosamente represento hoy permiten el ejercicio del derecho a la libre
expresión, la construcción de espacios de convivencia pacífica, el reconocimiento y respeto a la pluralidad,
trabajo en equipo, entre otros elementos de la participación activa y
democrática para la construcción de ciudadanía.
Por todo lo dicho y compartiendo el sueño de las juventudes,
presento mi aspiración y deseo de ser miembro del Parlamento Juvenil de
MERCOSUR, porque en calidad de estudiante y ciudadano quiero fortalecerme como defensor
de los Derechos Humanos y de la democracia para que ésta se viva en nuestras
Instituciones Educativas, a través
de estudiantes con pensamiento
ciudadano, sentido de pertenencia, activos y generadores de desarrollo al
interior de sus comunidades.
Por: Nelson Antonio Uribe Martínez.
Colegio Distrital
Sarid Arteta de Vásquez.
Cultura Escolar
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CULTURA ESCOLAR
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Por Nelson Uribe Martínez 10°B
En las instituciones educativas, existen normas básicas que si se
llevaran a la práctica, habría un mejor ambiente en la escuela, comunidad y
distintos espacios en donde interactuemos con los demás. De alguna manera
habría una mejor ciudadanía en donde exista el respeto por las diferencias y
mecanismos de participación, los cuales generen una cultura de paz y sana
convivencia. Pero en las escuelas, se habla de democracia, competencias
ciudadanas, cultura de la legalidad; sin embargo, en realidad estas bases de
ciudadanía no se llevan a la práctica, se convierte esto en un discurso
solamente.
Se quiere mostrar que en el contexto escolar, todo marcha bien y se gana
de alguna manera reconocimiento por parte del gobierno y demás autoridades externas
al plantel, pero considero que con la
situación actual de nuestra escuela, no podemos decir con argumentos que existe
una verdadera democracia y una cultura de paz, si en realidad esto no es así.
Hay que construir caminos en donde el aporte de ideas se convierta en
acción y participación activa por parte de los educandos, más allá del
ejercicio meramente discursivo.
Se construye una verdadera democracia y ciudadanía, cuando ponemos en
práctica ciertas bases solidas, esas bases a las cuales me refiero, es cuando
respetamos y valoramos la libertad de expresión, tengamos un lenguaje apropiado
al momento de dirigirnos a los demás, respetemos el uso de la palabra, actuemos
con total autonomía, generemos espacios de participación democrática, cuando
defendamos y promulguemos los derechos humanos; todo esto se logra, si ponemos
de nuestra parte y queremos contribuir para que halla un permanente desarrollo
en nuestro contexto escolar.
Comparto la esperanza de muchos estudiantes, de que si se puede lograr
una mejor escuela, si todos aportamos un granito de arena, podemos lograr tales
objetivos que principalmente van en beneficio de nosotros los estudiantes.
A manera de reflexión, debemos ser consientes de la problemática de
nuestra escuela y debemos aportar al cambio inmediato, todos unidos lograremos
que el Sarid Arteta de Vásquez, sea una institución líder desde sus procesos de
educación y formación.
“HAGAMOS DE VERDAD, UN INEDISAV CONSTRUYENDO
CALIDAD”
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