martes, 7 de agosto de 2012

Actitudes del Consejero.


CUALIDADES Y ACTITUDES  QUE DEBE TENER EL REPRESENTANTE DE GRUPO.
Las cualidades que deben tener el  representante del curso ante el consejo estudiantil del Sarid Arteta de Vásquez, están señaladas a continuación:
·        Ser responsable.
·        Buen estudiante, que mantenga un promedio de 3.5 como mínimo, tanto en lo académico, como en la conducta.
·        Que tenga sentido de colaboración y ayuda.
·        Que sea positivo (a) en las actividades a realizar.
·        Entusiasta y participativo (a).
·        Respetuoso (a), educado (a) y equilibrado (a).
·        Que tenga mucha paciencia a la hora de coordinar y dirigirse al grupo.
·        Lo más importante que cumpla y promulgue el manual de convivencia que la institución dispone, defienda los derechos de sus compañeros cuando considere que han sido violados y facilite el cumplimiento de sus deberes.

De esta manera se podrán lograr los objetivos trazados por el consejo estudiantil y por la institución en general.
Parágrafo:
Si los representantes de grupo no cumplen con las cualidades o requisitos anteriormente señalados, serán removidos del cargo y se procederá a escoger a uno que verdaderamente cumpla las cualidades o requisitos.

“Hagamos de verdad un Codisav construyendo calidad”

Nelson Uribe Martínez
Presidente estudiantil.

La participación Activa.


LA JUVENTUD Y LA PARTICIPACIÓN ACTIVA EN LA ESCUELA

Al igual que  los recursos naturales, vitales para la existencia humana, son cada vez más escasos los espacios verdaderamente propicios para la interacción, el diálogo y el reconocimiento del otro… como ser humano… la calidez de  la palabra, la voz viva  de quienes aún sueñan y creen en el establecimiento de una sociedad más justa y participativa se extingue también.  
En buena hora se mantiene este Parlamento Juvenil de MERCOSUR, pues en él están presentes, además de aquellos que  suben al púlpito a llevar las voces de otros  jóvenes a quienes encarnan, los que acudieron a las citas convocadas en los diferentes rincones de estos países Latinoamericanos, preparando sus ponencias que buscan contribuir al logro de  los objetivos trazados por el Parlamento.
Con la  iniciativa que represento,  pretendo conjuntamente con mis compañeros, construir caminos donde el aporte de ideas se convierta en acción y participación activa de los educandos, más allá del ejercicio meramente discursivo.
El sueño,  es poder intervenir en la formación de ciudadanos democráticos soportados por una educación incluyente que vea en nosotros, los jóvenes de los países participantes,  estudiantes generadores de ideas, dispuestos a tener una participación en la vida política del Estado, con el ánimo de que se garanticen y fomenten valores y principios como motores de una sociedad madura y en desarrollo permanente, que sepa mediatizar y resolver sus conflictos de manera justa y equitativa; a través de un proceso dado desde   la escuela, con el cual sea posible sembrar   las bases para que las naciones cosechen  ciudadanos arquitectos de una cultura de paz.
“La cultura de paz: Según la definición de las Naciones Unidas (1998, Resolución A/52/13) consiste en una serie de  valores, actitudes y comportamientos que rechazan la violencia y previenen los conflictos tratando de atacar sus causas para solucionar los problemas mediante el diálogo y la negociación entre las personas, los grupos y las naciones”.
La participación ciudadana se gesta en la escuela en todas sus instancias, desde el mismo salón de clases, independiente de la asignatura que se imparta, cuando el docente se abre a las opiniones, inquietudes y pre-saberes de sus estudiantes, siendo tolerante y respetuoso del uso de la palabra desde el principio  de  autoridad, inculcando esto, por medio del ejemplo, en los educandos. Así mismo, el docente y la escuela dan su apoyo  con la creación de los diferentes grupos escolares para la utilización adecuada del tiempo libre, como son los de carácter artístico, tecnológicos, científicos, deportivos, de estudio y culturales.
Dichos espacios de interacción grupal,  se impulsan a través de actividades lúdico-creativas  que nutren la coexistencia de los seres humanos, entre ellos y de ellos con su entorno.
Esto se hace posible a partir de la  orientación  a los jóvenes y de compartir  el sueño de un futuro  mejor,  del acompañamiento para la construcción de proyectos de vida de los educandos, cuya visión puede impactar a las familias y a las comunidades y por qué no contribuir a la prevención de flagelos como: la drogadicción, el vandalismo, la prostitución, el alcoholismo, entre otros.
Las mencionadas acciones evitan además la adopción de estereotipos ajenos a nuestras realidades,  promovidos de manera intencionada o no por actores como los medios de comunicación masivos y otros, los cuales seducen a jóvenes incautos, con un bajo nivel de autoestima y sin una bitácora que oriente  su vida. De  aquí la importancia de la formación de juventudes que se empoderen de la dinámica cotidiana de sus escuelas y que en armonía con sus docentes, coordinadores y directivos de las Instituciones educativas, se conviertan en agentes impulsores de espacios en los cuales se conozcan y respeten los derechos humanos, se practiquen y fortalezcan las Competencias Ciudadanas.
Desde los estándares básicos de competencias ciudadanas  propuestos por el MEN de la República de Colombia se establece,  que “Las competencias ciudadanas se enmarcan en la perspectiva de derechos y brindan herramientas básicas para que cada persona pueda respetar, defender y promover los derechos fundamentales, relacionados con las situaciones de la vida cotidiana en las que estos puedan ser vulnerados, tanto por las propias acciones, como por las acciones de otros. En estas situaciones, las competencias ciudadanas representan las habilidades y los conocimientos necesarios para construir convivencia, participar democráticamente y valorar el pluralismo”.
Es desde el mencionado enfoque,  que se orientan los procesos de aprendizaje en la escuela para  el desarrollo de juventudes en el ámbito de la participación ciudadana. Como respuesta a esto se cuanta con  la elección y conformación del gobierno escolar, en el cual se orienta el ejercicio de la democracia, aprendiendo a ejercer el derecho al voto y a escoger los representantes estudiantiles (personero estudiantil, consejo estudiantil, comités de convivencia y representante al consejo directivo). Estos,  ejercerán su debida función ante instancias de creación de las políticas institucionales y de toma de decisiones que nos afectan directamente a nosotros los jóvenes. Por lo tanto es necesario promover una constante actividad de diálogo y concertación, que nos haga sentir parte integral de la vida de nuestras escuelas.
Por otra parte, como cité anteriormente los eventos artísticos y culturales que se desarrollan al interior la Institución que muy respetuosamente represento hoy  permiten el ejercicio del derecho a la libre expresión, la construcción de espacios de convivencia pacífica, el  reconocimiento y respeto a la pluralidad, trabajo en equipo, entre otros elementos de la participación activa y democrática para la construcción de ciudadanía. 
Por todo lo dicho y compartiendo el sueño de las juventudes, presento mi aspiración y deseo de ser miembro del Parlamento Juvenil de MERCOSUR, porque en calidad de estudiante y ciudadano quiero fortalecerme como defensor de los Derechos Humanos y de la democracia para que ésta se viva en nuestras Instituciones Educativas,  a través de  estudiantes con pensamiento ciudadano, sentido de pertenencia, activos y generadores de desarrollo al interior de sus  comunidades.
   
  Por: Nelson Antonio Uribe Martínez.
Colegio Distrital Sarid Arteta de Vásquez.

Cultura Escolar






CULTURA ESCOLAR
 

Por Nelson Uribe Martínez 10°B
En las instituciones educativas, existen normas básicas que si se llevaran a la práctica, habría un mejor ambiente en la escuela, comunidad y distintos espacios en donde interactuemos con los demás. De alguna manera habría una mejor ciudadanía en donde exista el respeto por las diferencias y mecanismos de participación, los cuales generen una cultura de paz y sana convivencia. Pero en las escuelas, se habla de democracia, competencias ciudadanas, cultura de la legalidad; sin embargo, en realidad estas bases de ciudadanía no se llevan a la práctica, se convierte esto en un discurso solamente.
Se quiere mostrar que en el contexto escolar, todo marcha bien y se gana de alguna manera reconocimiento por parte del gobierno y demás autoridades externas al plantel, pero considero que con  la situación actual de nuestra escuela, no podemos decir con argumentos que existe una verdadera democracia y una cultura de paz, si en realidad esto no es así.
Hay que construir caminos en donde el aporte de ideas se convierta en acción y participación activa por parte de los educandos, más allá del ejercicio meramente discursivo.
Se construye una verdadera democracia y ciudadanía, cuando ponemos en práctica ciertas bases solidas, esas bases a las cuales me refiero, es cuando respetamos y valoramos la libertad de expresión, tengamos un lenguaje apropiado al momento de dirigirnos a los demás, respetemos el uso de la palabra, actuemos con total autonomía, generemos espacios de participación democrática, cuando defendamos y promulguemos los derechos humanos; todo esto se logra, si ponemos de nuestra parte y queremos contribuir para que halla un permanente desarrollo en nuestro contexto escolar.
Comparto la esperanza de muchos estudiantes, de que si se puede lograr una mejor escuela, si todos aportamos un granito de arena, podemos lograr tales objetivos que principalmente van en beneficio de nosotros los estudiantes.
A manera de reflexión, debemos ser consientes de la problemática de nuestra escuela y debemos aportar al cambio inmediato, todos unidos lograremos que el Sarid Arteta de Vásquez, sea una institución líder desde sus procesos de educación y formación.

“HAGAMOS DE VERDAD, UN INEDISAV CONSTRUYENDO CALIDAD”