LA JUVENTUD Y LA PARTICIPACIÓN
ACTIVA EN LA ESCUELA
Al
igual que los recursos naturales,
vitales para la existencia humana, son cada vez más escasos los espacios verdaderamente
propicios para la interacción, el diálogo y el reconocimiento del otro… como
ser humano… la calidez de la palabra, la
voz viva de quienes aún sueñan y creen
en el establecimiento de una sociedad más justa y participativa se extingue
también.
En
buena hora se mantiene este Parlamento Juvenil de MERCOSUR, pues en él están
presentes, además de aquellos que suben
al púlpito a llevar las voces de otros jóvenes a quienes encarnan, los que acudieron
a las citas convocadas en los diferentes rincones de estos países Latinoamericanos,
preparando sus ponencias que buscan contribuir al logro de los objetivos trazados por el Parlamento.
Con
la iniciativa que represento, pretendo conjuntamente con mis compañeros,
construir caminos donde el aporte de ideas se convierta en acción y
participación activa de los educandos, más allá del ejercicio meramente
discursivo.
El
sueño, es poder intervenir en la
formación de ciudadanos democráticos soportados por una educación incluyente
que vea en nosotros, los jóvenes de los países participantes, estudiantes generadores de ideas, dispuestos a
tener una participación en la vida política del Estado, con el ánimo de que se
garanticen y fomenten valores y principios como motores de una sociedad madura
y en desarrollo permanente, que sepa mediatizar y resolver sus conflictos de
manera justa y equitativa; a través de un proceso dado desde la
escuela, con el cual sea posible sembrar
las bases para que las naciones
cosechen ciudadanos arquitectos de una
cultura de paz.
“La
cultura de paz: Según la definición de las Naciones Unidas (1998, Resolución
A/52/13) consiste en una serie de
valores, actitudes y comportamientos que rechazan la violencia y
previenen los conflictos tratando de atacar sus causas para solucionar los problemas
mediante el diálogo y la negociación entre las personas, los grupos y las
naciones”.
La
participación ciudadana se gesta en la escuela en todas sus instancias, desde
el mismo salón de clases, independiente de la asignatura que se imparta, cuando
el docente se abre a las opiniones, inquietudes y pre-saberes de sus
estudiantes, siendo tolerante y respetuoso del uso de la palabra desde el
principio de autoridad, inculcando esto, por medio del
ejemplo, en los educandos. Así mismo, el docente y la escuela dan su apoyo con la creación de los diferentes grupos
escolares para la utilización adecuada del tiempo libre, como son los de
carácter artístico, tecnológicos, científicos, deportivos, de estudio y
culturales.
Dichos
espacios de interacción grupal, se impulsan
a través de actividades lúdico-creativas que nutren la coexistencia de los seres
humanos, entre ellos y de ellos con su entorno.
Esto
se hace posible a partir de la
orientación a los jóvenes y de
compartir el sueño de un futuro mejor,
del acompañamiento para la construcción de proyectos de vida de los
educandos, cuya visión puede impactar a las familias y a las comunidades y por
qué no contribuir a la prevención de flagelos como: la drogadicción, el
vandalismo, la prostitución, el alcoholismo, entre otros.
Las
mencionadas acciones evitan además la adopción de estereotipos ajenos a
nuestras realidades, promovidos de
manera intencionada o no por actores como los medios de comunicación masivos y
otros, los cuales seducen a jóvenes incautos, con un bajo nivel de autoestima y
sin una bitácora que oriente su vida. De
aquí la importancia de la formación de
juventudes que se empoderen de la dinámica cotidiana de sus escuelas y que en
armonía con sus docentes, coordinadores y directivos de las Instituciones
educativas, se conviertan en agentes impulsores de espacios en los cuales se conozcan
y respeten los derechos humanos, se practiquen y fortalezcan las Competencias
Ciudadanas.
Desde
los estándares básicos de competencias ciudadanas propuestos por el MEN de la República de
Colombia se establece, que “Las
competencias ciudadanas se enmarcan en la perspectiva de derechos y brindan
herramientas básicas para que cada persona pueda respetar, defender y promover
los derechos fundamentales, relacionados con las situaciones de la vida
cotidiana en las que estos puedan ser vulnerados, tanto por las propias
acciones, como por las acciones de otros. En estas situaciones, las
competencias ciudadanas representan las habilidades y los conocimientos
necesarios para construir convivencia, participar democráticamente y valorar el
pluralismo”.
Es
desde el mencionado enfoque, que se orientan
los procesos de aprendizaje en la escuela para
el desarrollo de juventudes en el ámbito de la participación ciudadana.
Como respuesta a esto se cuanta con la
elección y conformación del gobierno escolar, en el cual se orienta el
ejercicio de la democracia, aprendiendo a ejercer el derecho al voto y a escoger
los representantes estudiantiles (personero estudiantil, consejo estudiantil,
comités de convivencia y representante al consejo directivo). Estos, ejercerán su debida función ante instancias
de creación de las políticas institucionales y de toma de decisiones que nos afectan
directamente a nosotros los jóvenes. Por lo tanto es necesario promover una
constante actividad de diálogo y concertación, que nos haga sentir parte
integral de la vida de nuestras escuelas.
Por otra
parte, como cité anteriormente los eventos artísticos y culturales que se desarrollan
al interior la Institución que muy respetuosamente represento hoy permiten el ejercicio del derecho a la libre
expresión, la construcción de espacios de convivencia pacífica, el reconocimiento y respeto a la pluralidad,
trabajo en equipo, entre otros elementos de la participación activa y
democrática para la construcción de ciudadanía.
Por todo lo dicho y compartiendo el sueño de las juventudes,
presento mi aspiración y deseo de ser miembro del Parlamento Juvenil de
MERCOSUR, porque en calidad de estudiante y ciudadano quiero fortalecerme como defensor
de los Derechos Humanos y de la democracia para que ésta se viva en nuestras
Instituciones Educativas, a través
de estudiantes con pensamiento
ciudadano, sentido de pertenencia, activos y generadores de desarrollo al
interior de sus comunidades.
Por: Nelson Antonio Uribe Martínez.
Colegio Distrital
Sarid Arteta de Vásquez.